Me perdí la Biennale de Venecia de 2015. Tuve un año movidito, de muchos cambios y nuevos comienzos – felices – y a todo no se llega. La verdad es que no he ido nunca, pero no sé por qué ésta última la tenía entre ceja y ceja. Siempre he pensado que es de esas citas al que uno debería acudir por lo menos una vez en su vida. Mi primera tendrá que esperar a la siguiente edición, en 2017.

180.000 llaves, 400 kilómetros de lana, más de dos meses de montaje y diez personas ayudándola. La artista japonesa Chiharu Shiota creó una instalación en el pabellón de su país para caerse de espaldas. Una impactante tormenta roja de llaves: The key in the hand.

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Las llaves van con nosotros a todas partes y curiosamente su forma podría parecerse a la del cuerpo humano – la parte más ancha sería la cabeza y la zona útil, el resto del cuerpo -. Las llaves acumulan incontables recuerdos de nuestra vida diaria convirtiéndolas en fieles transmisoras de nuestros sentimientos. Guardan cosas que queremos. Abren y cierran puertas. Cierran etapas, abren nuevas oportunidades y nos conectan irremediablemente a unos con otros.

El color rojo simboliza esa conexión universal del mundo interior, sanguínea. Pasado, presente y futuro se unen en esta lluvia torrencial de la memoria gracias a la mano disfrazada de barco que envuelve al ser humano y recoge cada una de sus experiencias.

La hazaña de los preparativos supera la belleza de la metáfora. Las llaves provienen de todos los rincones del mundo. Durante meses la artista depositó cajas en varios museos con el fin de que los visitantes las donaran para su proyecto. Son llaves que han tenido dueño, vivencias reales, de carne y hueso. Podría haber sido también mi llave y mi vida. O la tuya.

Algo parecido es lo que ha hecho Chiharu Shiota con los zapatos de cientos de leridanos en la instalación Over the Continents en la Fundació Sorigué, en Lérida. Montones de ciudadanos respondieron a su petición y la artista volvió a crear un cosmos rojo de secretos y huellas personales engarzadas. Como las llaves, los zapatos son una de nuestras posesiones más íntimas. Nos acompañan ahí donde vamos, nos ayudan a andar y nos marcan el camino recorrido. Tienen su propia historia. La historia de todos, al fin y al cabo.

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In the beggining was (2015) – frase tomada del comienzo del libro del Génesis de la Biblia – es la historia del Grupo Sorigué, la empresa familiar que se dedica a la explotación de grava en la localidad de Balaguer, a unos cuantos kilómetros de Lérida.

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Cuentan que cuando Chiharu Shiota visitó la planta de extracción de piedra, enseguida tuvo claro que ésta tenía que ser la protagonista del proyecto para la fundación. La piedra representaba todo lo que ella quería cuestionar: debemos entender de dónde venimos para comprender el lugar al que pertenecemos y saber hacia dónde vamos. La piedra no sólo encarna el inicio de la casa Sorigué sino que a su vez simboliza el origen del mundo.

La instalación es extraordinaria. Un enigmático bosque negro hecho de 350 kilómetros de lana y tres toneladas de piedras – procedentes, cómo no, de la gravera – inunda el espacio creando un universo enmarañado de luces y sombras. La lana es negra como la noche y las piedras se visten de estrellas y planetas.

Al más puro estilo japonés, invita a la meditación y al recogimiento. Espiritual, intimista, sereno.

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Chiharu Shiota nació en Osaka, Japón, en 1972. Se formó como dibujante antes de trasladarse a Berlín, donde empezó a experimentar con la instalación y la performance. Ella misma cuenta que cuando llegó a Alemania se sintió desubicada, en un abismo entre dos mundos. Cientos de ventanas abandonadas suspendidas le sirvieron para plasmar sus propios límites, conectando una vez más, las vivencias de gente anónima y las suyas propias.

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Siempre hay algo que no se puede lavar; no es abandono, ni deseo, sino algo que se queda en mi cuerpo y nunca se irá. Los recuerdos no se pueden borrar”.

No te la pierdas. En la Fundació Sorigué hasta el 31 de marzo.

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By | 2018-02-12T15:13:11+02:00 febrero 10th, 2016|Arte contemporaneo|1 Comment

One Comment

  1. ia torremadé 15 febrero, 2016 at 16:28 - Reply

    Brutal!! Me muero por ir!! Buenísimo reportaje! Gracias ! intentaré pasarme el próximo miércoles.

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